He caído en lo sólido de mis recuerdos y en lo blando de mis angustias, he recordado la vista a la que me llevaba aquella ventana, las luces en los cerros, los escasos árboles, las estrellas luchando por resaltar en el inmenso cielo, yo recordándote apoyando los codos en mi propia tristeza, claro que si, yo convertida en un manojo inmundo de abandono y despecho, desamor y desdicha, hasta podría sentir esa sensación insípida ahora, nauseabunda por mi habitación, por las calles y por mi propia vida, sin dar espacio a la esperanza, como si el fin estuviera sucediendo, como si mi vida se consumiera, algo así como morir vacía, asqueada del sentimiento, del orgullo, del propio ser, rendida.
Si no hubiera sido por eso que supe, jamás hubiera sentido denuevo lo mismo, nisiquiera el recuerdo, o bueno, no más que eso.. Pero de algo sirve todo esto y es que me he dado cuenta de lo inmortal del ser, no, no del ser; del alma, de eso que nace con una mirada, entra por los ojos, se oculta dentro y vuelve a salir, por la boca, en forma de palabras, palabras de profundo sentimiento, de cariño, de inseparabilidad para darnos cuenta de lo inalienable que es -al comienzo- esto tan fuerte llamado.. ¿amor? -y al final también, creo, aún no lo he comprobado- Qué va.
Y bueno, lo importante viene ahora: el primer párrafo forma parte del pasado, pisado, deshecho y reciclado para alguien que deba o quiera por si mismo tomarlo (dudo) aprender lo mismo. Y es que me siento tan fuerte y renovada, con una energía única, brillante, que palpita en mi pecho, no en busca de alguien ni de algo, sino que esperando encontrarme, hallarme en un lugar caracterizado por mi, marcar un antes y un después. ¿Por qué no un ahora? es la onda vivir el momento.
Más noticias buenas? hmm..
No
Malas noticias? pues si, pero no. Es solo que he cometido errores que han afectado vidas que no debieron ser tocadas, no por mí al menos, no quería esa responsabilidad pero la siento sobre mis hombros y quiero alivianar mi carga. Nunca es tarde para detenerse, no? Y si no es así, pues vaya que descalabro tan horrendo he cometido.
No deseo regresar allá, no aún, pero siento que hay cosas buenas esperando por suceder en mi vida y es ese el lugar indicado -siento- es por eso mi "no resistencia" a partir, es por eso que disfruto y por lo mismo soy feliz, es que me emociona no saber qué será de mi mañana ...
Esta vez golpearé más duro a su puerta y el tiempo se hará nada en la eternidad. O tal vez solo entre por la ventana.
La vida pasa tan rápido, volando y yo me muevo, no me quiero quedar atrás. Aunque si hablamos de tiempo ya sabemos que no existe, que el momento nada quiere con el tic tac.. ♫ ♫ Carmen Salvador - Cosas que uno piensa a las 4 de la mañana.

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